Atlético Tucumán sufrió una de esas derrotas que duelen más de la cuenta en Alta Córdoba. De esas que dejan una herida abierta tanto en el corazón de los hinchas como en el vestuario. Porque más allá del 2-1 final a favor de Instituto, en el fútbol las formas y el contexto explican todo. O casi todo.
El equipo de Hugo Colace pasó anoche su cuarta madrugada en la provincia mediterránea. Días de concentración y entrenamiento lejos de casa, diseñados con la ilusión de sostener el envión anímico conseguido tras la goleada en Tucumán. Una excursión extensa que, para colmo de males, recién terminará el martes tras enfrentar a Belgrano.
Ya con la pelota en juego, Atlético tuvo que nadar contra la corriente. El penal mal otorgado por Fernando Espinoza empinó la cancha justo cuando el equipo hacía pie. El "Decano" asimiló el golpe, logró empatarlo en el complemento a puro empuje y, cuando parecía aferrarse a un punto de oro en el Monumental "Presidente Perón", una desconcentración defensiva en la agonía del partido lo dejó con las manos vacías. Un final cruel.
Por eso, por cómo se dio el trámite y por los fallos arbitrales, se explica que los protagonistas hayan desfilado por los pasillos del estadio masticando una bronca indisimulable.
"Es increíble. La verdad que estoy muy enojado, porque nosotros venimos haciendo un viaje largo, trabajamos toda la semana, nos cuidamos y demás, y después juegan con tu trabajo. Es feo", disparó, sin filtro, Lautaro Godoy. El mediocampista, que había ingresado en el primer tiempo en lugar de Leandro Díaz —quien se retiró lesionado y será evaluado por el cuerpo médico para el martes— no ocultó su frustración, aunque intentó mirar hacia adelante: "Hay que seguir trabajando".
La calma del DT
Con un tono más mesurado, pero con la misma procesión por dentro, Hugo Colace también dejó sus sensaciones. "Fue un partido de ida y vuelta todo el tiempo. Creo que los detalles nos dejaron sin ningún punto en el final. No queda otra que trabajar. Lo lamentamos mucho hoy, pero comemos lo que tenemos que comer, tragamos la bronca y mañana nos despertamos para entrenar de nuevo", resumió el entrenador.
Al ser consultado sobre la polémica actuación de Espinoza, el DT eligió la cautela, aunque dejó un mensaje entre líneas. "Lo del árbitro dejémoslo para el análisis de todos ustedes. No es conveniente para mí hablar de eso", explicó. Sin embargo, valoró la templanza de sus dirigidos: "En el entretiempo logramos tranquilizarnos todos porque es difícil jugar de esa manera. Salimos al segundo tiempo y pudimos hacer el gol gracias a esa calma. Insisto: no me interesa hablar de los árbitros, aunque obviamente sabemos que tuvo que ver con el partido".
Dentro de lo poco rescatable de la noche, Colace se tomó un momento para destacar el debut en la red de Carlos Abeldaño, el juvenil de 20 años que facturó en su segundo partido como titular. "Es muy perseverante. Es como un hijo para mí; lo vengo llevando como se debe llevar a un jugador de sus características. Hoy le tocó hacer el gol y fue muy gratificante, pero lamentablemente no alcanzó para sumar", expresó el DT.
Autocrítica y mensaje al hincha "decano"
A pocos metros de su entrenador, Renzo Tesuri se alineó con el discurso de no gastar energía en el arbitraje y apuntar de lleno a la autocrítica. "No voy a entrar en detalles con el árbitro porque es darle importancia. Él vino e hizo su trabajo, como nosotros hacemos el nuestro y nos equivocamos. No podemos echarle la culpa; tenemos que mirar de la puerta para adentro y saber que teníamos que dar un poco más para llevarnos algo de Córdoba", reflexionó el mediocampista.
Además, Tesuri le dejó un mensaje de empatía al hincha "decano", agotado de los traspiés fuera de casa. "Se lo entiende. Se pueden expresar de la forma que quieran. Nosotros no venimos de visitante pensando que vamos a volver a Tucumán con una derrota. Dejamos todo. Hoy quedó demostrado, fuimos a buscarlo en todo momento y nos vamos con mucha bronca", cerró.
De esta manera, el "Decano" concluye su primera parada de la gira con un amargo sabor de boca. Se lleva el consuelo de haber mostrado rebeldía ante la adversidad, pero carga con el castigo de una nueva caída fuera de casa. ¿Lo positivo? En este bucle frenético que representa el torneo Apertura no hay tiempo para lamentos prolongados. Este martes, desde las 21.30 en el estadio "Julio César Villagra", Atlético tendrá la revancha al alcance de la mano. Una nueva oportunidad para cambiar la imagen, sacudirse la frustración y demostrar que este barco aún tiene las herramientas para enderezar el rumbo.